«¿Quedamos en el cinco o en el diez por ciento?»
Escribe «penalización» y la lupa encuentra la junta donde se dijo, con el minuto exacto. Pulsa el renglón y la grabación salta ahí.
Cada junta puede tener su sala, en el navegador y sin instalar nada. Quien recibe la invitación entra con un clic, tenga cuenta o no. Si la graba, al terminar queda en sus archivos con su transcripción y su resumen, y a partir de ahí se busca como cualquier documento.
Escribe «penalización» y la lupa encuentra la junta donde se dijo, con el minuto exacto. Pulsa el renglón y la grabación salta ahí.
«Sugerir horario» busca el espacio libre de todos sin ver sus agendas. Cada invitado recibe su invitación por correo y confirma; usted ve quién sí.
No la necesita. Un enlace corto abre la sala en el navegador, en computadora o teléfono, con su nombre y sin cuenta.
Agenda, sala y grabación son una sola cosa: la junta se agenda con su sala y su grabación llega sola a la carpeta.
Eventos con invitados, respuestas por correo y quién confirmó. La misma agenda en el teléfono y en Thunderbird, por CalDAV: es la misma, no una copia.
Busca el hueco de todos los invitados sin ver sus agendas. Usted propone, ellos confirman.
Marque «agregar sala de video» al crear la junta y la invitación viaja con el enlace. Silenciar, cámara, compartir pantalla, levantar la mano y chat de la sala.
Un botón abre una sala al momento: copia el enlace y lo pega donde esté conversando. La sala vive unas horas; para otra reunión, otro enlace.
Al terminar la junta deja de servir. Nadie entra a una sala vieja con un enlace guardado.
Al crear la junta decide: la grabación es de la empresa (va a la carpeta compartida Grabaciones), es suya (va a su espacio personal) o no se graba, y entonces la sala ni siquiera ofrece el botón.
Si se graba, al terminar no hay nada que hacer: la grabación llega a la carpeta elegida ya transcrita a texto y con resumen. La campanita le avisa cuando está lista.
Como es un archivo más, la lupa encuentra la junta donde se mencionó ese cliente o ese tema. Pulsa el renglón y la grabación salta a ese minuto.
Un clic al enlace y la sala se abre en el navegador. Escriben su nombre, aceptan micrófono y cámara, y ya están dentro.
Clic en el día, título, invitados, «agregar sala de video» y decide si se graba y para quién.
Por correo, con la invitación. Los de su empresa y los de fuera reciben lo mismo; nadie instala nada.
Comparte pantalla para el documento, alguien levanta la mano, el chat de la sala queda para las ligas.
Con resumen. Meses después alguien busca «penalización» y la encuentra en el minuto 28.
Convertir la voz en texto y resumirla pasa por la inteligencia artificial de MexCloud, que funciona con un proveedor externo salvo que su empresa tenga modelo propio. Si una junta no debe salir, no la grabe, o guárdela en una carpeta segura donde la IA no entra.
Está pensado para juntas de trabajo: el equipo, un cliente, un proveedor. Para eventos con cientos de asistentes hay herramientas hechas para eso.
Es texto reconocido automáticamente, con la calidad del audio que tenga la junta. Sirve para encontrar y recordar; un acuerdo importante se confirma por escrito.
No. Recibe un enlace corto, lo abre en el navegador de su computadora o teléfono, escribe su nombre y acepta micrófono y cámara. Nada más.
Depende de lo que se decidió al crear la junta: si es de la empresa, quien tenga acceso a la carpeta Grabaciones; si es suya, solo usted, en su espacio personal. Si se eligió no grabar, la sala no ofrece el botón.
Sí. La grabación llega transcrita y la lupa la encuentra por lo que se dijo. Pulsa el renglón y la grabación salta a ese minuto.
Sí, por CalDAV, con iPhone, Android y Thunderbird. Es la misma agenda, no una copia; lo que agende en el teléfono aparece aquí y al revés.
Así la ve funcionando desde el primer minuto: la sala, la grabación y, al terminar, la transcripción buscable.